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Álvaro Uribe, poderoso expresidente y primero condenado por la justicia colombiana

La jueza Sandra Heredia dijo que se comprobó la comisión del delito de fraude procesal, pero absolvió al exmandatario del delito de soborno

El expresidente colombiano Álvaro Uribe, el hombre que ha dominado la política colombiana en el último cuarto de siglo, aún después de dejar el poder, enfrenta a sus 73 años la posibilidad de ir a la cárcel. Fue hallado culpable de dos delitos en un juicio que él considera producto de una persecución de la izquierda.

La figura de Uribe no deja indiferente a nadie en Colombia, donde sus seguidores y opositores lo defienden o atacan con el mismo ardor. Esto se constató en las últimas semanas con la inminencia del fallo leído este lunes por la jueza Sandra Heredia, que lo condenó en primera instancia por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal.

Las pasiones que despierta el que fuera presidente de Colombia entre 2002 y 2010 son un reflejo de su vida. El combina bucólicas jornadas en sus haciendas, con la intensa actividad en los pasillos del poder.

De carácter recio, practicante de yoga y aficionado a los caballos y a la vida tranquila en el campo, Uribe se refugió en su haciendas en los departamentos de Antioquia y Córdoba después de dejar la Presidencia con una popularidad del 75 %. Pero no despegó su mirada de los acontecimientos nacionales ni de los pasos de sus sucesores Juan Manuel Santos (2010-2018), Iván Duque (2018-2022) y Gustavo Petro, desde 2022.

Nació el 4 de julio de 1952 en Medellín, capital de Antioquia, una tierra de «arrieros invencibles», según dijo el domingo. Uribe es un defensor de la empresa privada, la inversión extranjera y la lucha sin cuartel contra los grupos guerrilleros y narcotraficantes. Esta quedó plasmada en la política de «seguridad democrática» de su gobierno, que le dio tantos éxitos como problemas con la Justicia hasta hoy.

Adicto al trabajo, de memoria prodigiosa y con una oratoria propia de los caudillos, Uribe resumió su programa de Gobierno en el lema ‘mano firme, corazón grande’. Así se ganó el apoyo del empresariado y de las Fuerzas Armadas, pilares de su Gobierno.

Abogado de profesión, Uribe se hizo políticamente en el Partido Liberal, del que luego se separó,. En su dilatada carrera ocupó los cargos de director de la Aeronáutica Civil, senador, alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia, antes de llegar a la Presidencia en 2002.

La determinación de combatir a las FARC fue su obsesión tras el asesinato de su padre, el ganadero Alberto Uribe Sierra, a manos de esa guerrilla en 1983. Ese fue el norte de su Gobierno.

Así, obtuvo resultados nunca antes logrados por un Gobierno contra las FARC que hicieron subir su popularidad y le abrieron el camino a la reelección en 2006. De esta forma se convirtió en un alfil contra las ideologías de izquierda a las que asoció con el llamado «castrochavismo», el cual aún combate en sus discursos y al que atribuye el proceso por el que hoy fue condenado por la Justicia.

Escándalos y líos judiciales

Desde los años 80, cuando dirigió la Aerocivil, surgieron las primeras denuncias en su contra por el supuesto otorgamiento de licencias de vuelo a personas relacionadas con el narcotráfico.

Posteriormente aparecieron otras de presuntos vínculos con los paramilitares en sus años como gobernador de Antioquia (1995-1997), Se incluye una que lo relaciona indirectamente con la masacre de El Aro, en la que fueron asesinados 17 campesinos en octubre de 1997.

En 2009 salieron a la luz las interceptaciones telefónicas del antiguo Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) a magistrados, políticos y periodistas. Esto le trajo enfrentamientos con la Corte Suprema de Justicia.

Los falsos positivos

Luego vino la denuncia de los «falsos positivos», como se conocen las ejecuciones de civiles a manos de militares que los presentaban luego como guerrilleros muertos en combate para obtener recompensas y permisos. Comenzaron en su segundo mandato y tomaron fuerza en los últimos años con las investigaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el tribunal creado por el acuerdo de paz firmado con las FARC en 2016 para juzgar crímenes cometidos durante el conflicto armado.

Según una investigación divulgada por la JEP en febrero de 2021, «por lo menos 6.402 colombianas y colombianos fueron víctimas de muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate entre 2002 y 2008». Este periodo coincide con seis de los ocho años de Presidencia de Uribe.

Procesos de todo tipo

El expresidente tiene abiertos numerosos procesos de todo tipo en la Justicia, pero fue a juicio por presunto fraude procesal y soborno.Estos delitos son considerados menos graves que otros que se le achacan a su gestión.

Tras dejar la Presidencia, Uribe se distanció de su delfín, Juan Manuel Santos, quien fuera su ministro de Defensa. Estaba molesto por la decisión de iniciar un proceso de paz con las FARC, lo que lo llevó a fundar en 2014 un nuevo partido, el Centro Democrático, por el que fue elegido senador en 2014 y 2018.Pese a que en 2020 renunció a su escaño, Uribe ha permanecido vigilante en la política nacional. Su influencia es tal que, a la hora de escoger candidatos presidenciales, la derecha siempre considera la opción de «el que diga Uribe».

Una señal de que no está dispuesto a retirarse la dio ayer cuando, en un discurso en Medellín, aseguró que en Colombia existe una «naciente dictadura» que hay que combatir «con las ideas», pensado ya en las elecciones de 2026.

Jueza considera probado el fraude procesal

La jueza a cargo del juicio contra el expresidente colombiano Álvaro Uribe (2002–2010) declaró este lunes que se comprobó la comisión del delito de fraude procesal, pero absolvió al exmandatario del delito de soborno.

«Como puede observarse y luego de la evaluación individual de cada uno de los episodios imputados y acusados, el fraude procesal quedó demostrado», dijo en la audiencia de lectura del fallo la jueza 44 Penal del Circuito de Bogotá, Sandra Heredia, que tiene a cargo el considerado ‘juicio del siglo’ en Colombia.

La jueza, que ya había considerado acreditada la comisión del delito de soborno en actuación penal en este caso, agregó que, tras examinar la tercera acusación, debe «absolver al acusado por el delito de soborno contenido en el artículo 444 del Código Penal».

Primer expresidente condenado

Por estos tres delitos -soborno en actuación penal, fraude procesal y soborno- Uribe se convirtió en el primer expresidente colombiano en enfrentar un juicio penal, en el que se expone a una posible pena de entre seis y doce años de cárcel.

Hasta ahora, la jueza ha considerado probados los dos primeros delitos. Aún no ha definido si Uribe, de 73 años y jefe del partido de derechas Centro Democrático, es responsable en calidad de determinador.

En este caso, la tesis de la Fiscalía sostiene que Uribe presuntamente envió al abogado Diego Cadena para que convenciera a exparamilitares como Juan Guillermo Monsalve de testificar a su favor. Lo desligaban así de vínculos con el paramilitarismo a cambio de beneficios jurídicos.

Sí hubo fraude procesal, pero no soborno

Sobre el delito de fraude procesal, Heredia concluyó que se configuró a partir de los documentos presentados por la defensa de Uribe ante la Corte Suprema.

En especial, señaló uno firmado por el paramilitar Carlos Enrique Vélez, cuyo contenido es falso y fue entregado con el propósito de que se abriera una investigación y se condenara al senador de izquierdas Iván Cepeda.

La jueza avaló así la acusación y aludió específicamente a la página nueve del escrito fiscal. Allí se mencionan los contactos de Cadena con presos de la cárcel de Cómbita, en el departamento de Boyacá, con el objetivo de que declararan a favor del expresidente.

En cuanto al soborno, la jueza absolvió a Uribe por duda probatoria. Consideró que la Fiscalía no logró demostrar este cargo en esta etapa del juicio.

Ese delito estaba relacionado con el caso de la exfiscal de Justicia y Paz, Hilda Niño Farfán, a quien supuestamente Cadena le habría ofrecido beneficios para que declarara contra el exfiscal general y hoy ministro de Justicia, Eduardo Montealegre. También contra el exvicefiscal general Jorge Perdomo, dos víctimas reconocidas en este proceso contra Uribe.

Soborno en actuación penal

Antes de pronunciarse sobre los delitos de fraude procesal y soborno, Heredia afirmó que se comprobó la comisión del delito de soborno en actuación penal, al evaluar los contactos del abogado Cadena con el exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, preso en una cárcel de Bogotá. El objetivo era que este no declarara sobre los supuestos vínculos del expresidente con grupos armados ilegales.

La jueza aseguró que es ostensible que el acusado conocía del plan que se maquinaba: emboscar a Monsalve al inducirlo a cambiar su testimonio ante la justicia.

La audiencia de lectura del fallo, que ya completa diez horas, arrancó este lunes a las 8:30 hora local (13:30 GMT) con la presencia del senador Cepeda, acreditado como víctima en este caso, y de sus abogados. Uribe asistió de manera virtual desde su finca en la localidad de Rionegro, cercana a Medellín.

Vía El Carabobeño

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