Sonya Yoncheva: Mi familia me ayuda a no perder conexión con la tierra
La soprano búlgara, por primera vez en Venezuela, presentará el sábado 6 de abril su Concierto Gala Lírica junto a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar en el Teatro Teresa Carreño, dirigida por su esposo, Domingo García Hindoyan. El repertorio incluye piezas de Richard Wagner y Giacomo Puccini

Hasta las lágrimas se emocionó la soprano Sonya Yoncheva al escuchar las interpretaciones de las orquestas de El Sistema que la recibieron en el Centro Nacional de Acción Social por la Música, sede de la institución ubicada en Quebrada Honda.
Diva internacional de la ópera, una de las sopranos más grandes de la actualidad, intérprete de composiciones de Richard Wagner, Giacomo Puccini o Giuseppe Verdi, Yoncheva dejó ver su sensibilidad a medida que escuchaba a los músicos de El Sistema tocando para ella, que estuvo acompañada por su esposo, el director de orquesta venezolano Domingo García Hindoyan, sus dos hijos y el director ejecutivo de la institución, Eduardo Méndez.
La soprano búlgara, de 42 años de edad, se presentará el sábado 6 de abril en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño con el montaje Concierto Gala Lírica junto con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, bajo la dirección de García Hindoyan, quien es titular de la Royal Liverpool Philharmonic Orchestra. La producción es una alianza entre El Sistema, el teatro y la Asociación Wagner.
El repertorio, en su primera parte, incluye Tannhäuser aria, Dich Teure Halle de Wagner, Trovatore, La forza del destino de Verdi y Rusalka aria, Canción a la Luna de Antonín Dvorak.
La segunda parte tendrá una serie de piezas de Puccini, a quien Yoncheva conoce profundamente: Le villi La Tragenda, Le villi Se come voi piccina, Madama Butterfly, así como Manon Lescaut, O mio babbino caro de Gianni Schicchi. Además, se presentará la Obertura Tristán e Isolda de Wagner.
Para la soprano, el aria de Wagner que va a interpretar es un sueño hecho realidad, pues ha querido cantarla desde los 23 años. «El sábado será la primera vez y a Puccini lo conozco con mi alma. Es todo lo que una cantante podría soñar», expresó la artista búlgara, que durante el recorrido estuvo siempre acompañada por sus hijos y su esposo.
Confesó que es una persona muy familiar, a pesar de que reconoce que ser diva y mamá puede llegar a ser «explosivo». Sin embargo, consideró que las mujeres tienen la capacidad de ser polivalentes y fuertes. «Me encanta estar con mi familia, mi esposo y mis niños. Manejo todo eso con mucha naturalidad. Quiere decir que, por ejemplo, hoy puedo cantar, usar una ropa bellísima y saludar a la gente y cinco minutos después estoy cocinando una pasta para mis hijos. Es muy natural y me ayuda a no perder conexión con la tierra».
Se refiere a que la ópera, con la potencia de las voces, la cantidad de personas en escena o sus historias complejas, suele contener mensajes muy humanos. «Hablamos de emociones, de relaciones, hablamos de promesas», dijo, y añadió: «Creo que vamos a regresar un día a eso. Es una necesidad. El mundo cambia, pero nosotros nunca vamos a estar lejos de lo que somos por dentro».
Yoncheva dice ser una persona a la que las historias le tocan el alma. Autores como Wagner o Puccini, dijo, tuvieron el talento para tocarlas con una palabra. «Una vez me preguntaron si quería cantar Madama Butterfly. Yo leí las últimas páginas de esa ópera y ahí dije que sí quería hacerlo. Solo por esos últimos momentos de Madama Butterfly».
Le fascina, asimismo, interpretar mujeres muy completas, en el sentido de que tienen mucho que decir y manifestar: «Me emociono cuando tengo que cantar y organizar las emociones que siente Medea, por ejemplo, porque soy madre y la entiendo por ese lado y la entiendo por otro porque ama con toda su alma y corazón».
Dijo, con respecto a su llegada al país, que se sentía profundamente emocionada porque sus hijos tienen sangre venezolana. «Cuando estaba en el avión hace dos días mi hijo se puso a llorar diciéndome ‘mamá por fin voy a conocer mi país’. Estoy disfrutando de esta maravillosa cocina, la gente, y ahora estoy conociendo el país a nivel cultural. Ver a los artistas y sentirlos es algo único».




