Hamás entrega los cuatro cuerpos de rehenes israelíes entre ellos los niños de la familia Bibas y su madre
La entrega de los cadáveres tiene lugar dos días antes de que Hamás libere a otros seis rehenes que siguen con vida

Hamás ha entregado cuatro cadáveres más de 16 meses después de su rapto en la Franja de Gaza: los de la madre Shiri y sus hijos Ariel y Kfir de la familia Bibas, de orígenes argentinos, y el de Oded Lifshitz, de 84 años y también tomado a la fuerza del kibutz Nir Oz.
En el citado escenario hay un cartel con la imagen de Shiri con sus hijos Ariel y Kfir y de Oded. En segundo plano en dicha lona hay una gran foto del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, caricaturizado como un demonio y junto a un mensaje que reza «la guerra criminal de Netanyahu y su ejército nazi los mató con misiles». En el escenario levantado en el lugar para el acto también se han colocado municiones supuestamente usadas por el Ejército israelí en los ataques que habrían causado las muertes.
Confirmación de Israel y Hamás
Por su parte, Hamás ha afirmado en un comunicado que «la resistencia ha trabajado para respetar la santidad de los muertos y los sentimientos de las familias durante la ceremonia para la entrega de los cadáveres de los prisioneros, incluso después de que el Ejército de ocupación no respetara sus vidas cuando estaban vivos». «Preservamos la vida de los prisioneros de la ocupación -en referencia a los cuatro secuestrados cuyos cadáveres han sido entregados-, les dimos lo que pudimos y les tratamos con humanidad, pero su Ejército los mató junto a sus captores», ha denunciado, según ha recogido el diario palestino ‘Filastin’.
Así, ha reiterado sus acusaciones contra las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) por «matar a sus prisioneros al bombardear sus centros de detención», por lo que ha dicho que «el gobierno nazi de ocupación tiene toda la responsabilidad tras obstruir en repetidas ocasiones un acuerdo de intercambio». Hamás, ha afirmado que el «criminal» Netanyahu «llora hoy sobre los cadáveres de los prisioneros que le han sido entregados en cadáveres, en un flagrante intento de evadir su responsabilidad en su muerte frente a su audiencia».
En este sentido, ha incidido en que el brazo armado de Hamás, las Brigadas Ezzeldín al Qassam, «hizo todo lo que pudo para proteger a los prisioneros» y ha agregado que «los bárbaros y continuados bombardeos por parte de la ocupación evitaron que hayan podido rescatar con vida a todos los prisioneros».
Los Bibas acabaron en Gaza en manos de las Brigadas Muyahidines -una de las tres principales milicias de Gaza junto a Hamás y la Yihad Islámica-, mientras que Yardén quedó aislado del resto de su familia.
Ya el 29 de noviembre de 2023, el brazo armado de Hamás anunció que los tres Bibas habían muerto en un bombardeo israelí unos días antes, algo que Israel no confirmó. El padre, Yarden, se salvó supuestamente al estar retenido en otro sitio y fue liberado en el canje del pasado 1 de febrero.
La mujer de Lifshitz, Yocheved, fue liberada durante la primera y única tregua de la guerra en noviembre de 2023, cuando 105 rehenes (entre ellos todos los menores con vida) fueron puestos en libertad por 240 presos y detenidos palestinos.
La oficina de Netanyahu confirmó este miércoles que había recibido la lista con los nombres de los rehenes cuyos cuerpos serían entregados este jueves y confirmó sus identidades. «En estos momentos difíciles, nuestros corazones están con las familias de luto», manifestó. Poco después, la familia Bibas afirmó que no había dado su permiso para que sus nombres fueran publicados, tras lo que la oficina de Netanyahu acusó del error al Ejército, que se disculpó por lo que describió como «un error de buena fe», según ha recogido el diario israelí «The Times of Israel».
De hecho, las autoridades israelíes rechazaron confirmar que estas tres personas hubieran fallecido y, de hecho, pidieron en varias ocasiones al grupo islamista palestina que confirmara si estaban con vida. El anuncio del martes de Hamás y la entrega de sus cuerpos confirmó las afirmaciones del grupo sobre su muerte bajo cautiverio, a la espera de que las autopsias determinen las causas.
La entrega de los cadáveres tiene lugar dos días antes de que Hamás libere a otros seis rehenes que siguen con vida, identificados como Tal Shoham, Omer Shem-Tov, Eliya Cohen, Omer Wenkert, Avera Mengistu, y Hisham al Sayed, tras lo que Israel procederá a una nueva tanda de excarcelaciones de palestinos.
Hamás afirmó que los seis son los únicos de la lista de 33 pactada para la primera fase del alto el fuego en Gaza, en vigor desde el 19 de enero, que siguen sin vida. Los otros rehenes de la lista son Itzik Elgarat, Shlomo Mantzur, Ohad Yahalomi y Tsahi Idan, si bien las autoridades de Israel solo han confirmado oficialmente la muerte de Mantzur.
El proceso tiene lugar además en un momento en el que el Gobierno de Israel y Hamás deberían acometer las negociaciones para la segunda fase del alto el fuego, que en teoría incluye un alto el fuego permanente, si bien por ahora no han arrancado los contactos, en medio de las crecientes críticas por parte de aliados ultraderechistas y ultraortodoxos de Netanyahu a la opción de seguir adelante con las conversaciones.
Así, diversos aliados del primer ministro han hecho llamamientos durante los últimos días a favor de romper las negociaciones y retomar la ofensiva militar contra Gaza, si bien Qatar, uno de los mediadores, afirmó el martes que existe una «atmósfera positiva» de cara al inicio de esta nueva tanda de negociaciones.



